La cantante de jazz venezolana se presentó en Barcelona, España

María Rivas: “La Verdad de la Imaginación”

El pasado viernes 26 de noviembre, la cantante venezolana realizó un recital compuesto de canciones originales, clásicos del jazz y la canción latinoamericana. El Hispano conversó con la cantante horas antes de su actuación en el Auditori del Museu Maritím.

Por: Juan Chirinos Franco

Barcelona, 25 de noviembre, 2004 - Este otoño para la cantante venezolana María Rivas ha sido muy especial. “He venido a esta ciudad tan especial que es Barcelona, y eso no tiene precio”. Cantante honesta y comprometida con la ecología y el reciclaje, la integración latinoamericana y la mujer como motor de la sociedad, nos recibe calidamente para entablar una amena conversación.

María habla con pausada y cálida seguridad, nos recuerda mucho al tipo de cantantes de jazz de los años cincuenta. “Actualmente me encuentro desarrollando una pequeña gira por Europa que me ha llevado a París como primer punto y luego viajando aquí a Barcelona. En París compartí con uno de los mejores percusionistas venezolanos: Orlando Poleo. Ha sido una experiencia maravillosa y saber que la gente disfruta con tu música, seas de donde seas, eso no tiene precio. Después de mi concierto de Barcelona, viajo a Caracas nuevamente para preparar una serie de recitales en el interior de Venezuela con el maestro venezolano Aldemaro Romero”

María Rivas forma parte de una generación de cantantes latinoamericanas que durante la década de los noventa se vieron influenciadas por el latin jazz y pop tropical. “Mis influencias musicales más directas son el argentino Astor Piazzola, el brasileño Tom Jobim y el venezolano Aldemaro Romero”. Con este último actualmente se encuentra realizado proyectos musicales en conjunto. Nos dice: “Aldemaro es el creador en los años setenta de la Onda Nueva. Un estilo musical que mezclaba la bossa nova, el jazz y el joropo venezolano. Aldomero realizaba los festivales y llevaba a muchos músicos de gran renombre a Venezuela para este festival. Eso se perdió, casi nadie apoya la cultura. Actualmente está volviendo a desarrollar la idea de esos festivales musicales y eso me tiene muy feliz. Además, Aldomero es como un maestro y guia para mi trabajo musical. Siempre fue un sueño que se hizo realidad cuando canté por primera vez una canción de él: Hablaré en catalán”.

Son varias sus producciones discográficas: Primogénito, Manduco, Mapalé, Moiré y Café Negrito, que han sido aclamadas por la crítica especializada y el público, identificándola sencillamente como la voz del jazz venezolano. Nos hace referencia a su primera gira en Europa: “Con el disco de Café Negrito, que es un disco produccido especialmente para el público europeo, realicé mi primera gira por Europa. Son canciones que tienen clara referencia al café. A esa euforia que el café produce. Esa gira comenzó en Viena (Austria) y gracias a un organismo internacional pude cantar en países como Alemania, Holanda, Francia, Suiza o Portugal”.

Rivas ha compartido escenario con Pablo Milanés, Rubén Blades, el trompetista Arturo Sandoval, cantantes brasileros como Leila Pinheiro o el Zimbo Trio Brasil. Músicos venezolanos de la talla de Gerry Weil, Alberto Naranjo o Gilberto Simoza han captado la esencia de mestizaje cultural que María quiere trasmitir con su música. “Mi música es un crisol de culturas. Creo que el mestizaje cultural que poseemos en Venezuela y en latinoamerica, es único en el mundo, y también me gusta poder utilizar recursos musicales de otros países. Por ejemplo en mi canción “Manduco” trato de hacerlo. El manduco es un canto que realizan las mujeres en Colombia. Lo uní con otras texturas musicales y salió una de las canciones que más satisfacciones me ha otorgado. Hay otras canciones que me llenan de alegría como las de Aldomero Romero, pero igualmente soy muy feliz con todo mi repertorio, sin olvidar los clásicos del jazz y el bolero, que son trasmisores de emociones afectivas, sean buenas o malas.

Anécdotas tiene muchas, María es culta, destaca por su amplitud de conversación y fácil dialogar. Nos cuenta: “En una oportunidad en la salida del “Blue Note” de la ciudad de Nueva York, me acerqué al lado de Tito Puente para que me firmara un autografo. Mi sorpresa es cuando él me dice que sabe quien soy yo y que le encantó mi producción de Big Band: Swing con Son. Fue una experiencia inolvidable, nunca la olvidaré”.

“Mi nuevo trabajo (se le aguan los ojos) es un canto a la vida, un canto con mensaje, pero no ese mensaje protesta; es para que la gente piense de verdad que quiere en su vida, que hay miles de opciones de amar y de amor, que no hay límites para que tu ames a una persona, que el amor lo podemos reflejar en nuestras cosas diarias y sin culpabilidad. El amor no es culpable. También hago incapié en mi cruzada por la ecología y el pensamiento del reciclaje. Es un disco realmente bello y del que me siento muy pero muy orgullosa”.

El concierto que realizó María Rivas en Barcelona se presentó con la finalidad de difundir el inicio del I Ciclo de Venezuela en el Programa ALTAVEU ¨Per al Coneixement i la Difusió de les Cultures¨ que promueve la Asociación Catalana “Amics de la UNESCO”, donde se disertará sobre la riqueza cultural venezolana y que se celebra regularmente en Barcelona. Sobre su posición ante la sociedad nos interrumpe: “Creo que los músicos también formamos parte de la cultura a nivel mundial. Somos trasmisores de cultura y los que tenemos el privilegio de realizar lo que nos gusta tenemos que poner un granito de arena para que nuestros valores culturales latinoamericanos sean conocidos a nivel mundial”

Finaliza el encuentro con un especial saludo “Tengo que agradecer a todos mis amigos y personas que se sienten atraidas por mi música, por que he pasado unos días muy enriquecedores en esta ciudad, muchas gracias a todos” .

Así, cercana, llana y amable, cierra la puerta de la sala con un hasta luego moviendo su mano y tirando un beso al aire.

Fuente: Diario El Hispano (España)